Adolescentes y Adultos

Toda catequesis de adultos es una instancia privilegiada para encontrarse con su historia, para hacer una nueva síntesis en el proyecto personal. Jesús es el catequista-caminante: Escucha, acompaña, interroga, encara. A Cristo lo descubrimos acercándonos al hombre y a la mujer, a cada uno con su historia propia y búsqueda perennes. Nada se excluye de la catequesis: la vida personal, las tristezas, las alegrías y las contrariedades. Todo se puede ver y escuchar a la luz de la fe.

".es importante que la catequesis de los niños y de los jóvenes, la catequesis permanente y la catequesis de adultos no sean compartimientos herméticos e incomunicados. Más importante aún es que no haya ruptura entre ellas. Al contrario, es necesario propiciar su perfecta complementariedad: los adultos tienen mucho que dar a los jóvenes y a los niños en materia de catequesis, pero también pueden recibir mucho de ellos para el crecimiento de su vida cristiana (cfr. nº 45). Por eso es que tratamos desde nuestra catequesis integrar de manera dinámica, y espiritual a los niños, papás, adolescente, adultos, niños con capacidades diferentes, catequistas y sacerdotes.