Catequesis Familiar

En primer lugar debemos poner en manifiesto que la Iglesia en la Argentina debe aspirar a alimentar su fe en la vida sacramental y la Palabra de Dios. Además, el ámbito más apreciado para despertar, vivir y acrecentar la fe es la familia. De este modo las respuestas ratifican el lugar irremplazable de la institución familiar, afirmado insistentemente por la Iglesia. La familia ha sido, sin duda uno de los pilares de la primera evangelización y de la transmisión continuada de la fe. (C.E.A.)

Los Padres de Familia están llamados a ser los primeros educadores de la fe de sus hijos y han de participar directa y activamente en su instrucción durante el periodo de preparación de la Primera Comunión.

Toda catequesis Familiar conduce a la celebración de los misterios de la Fe. Los discípulos son iluminados y lo reconocen al partir el pan. Reviste especial importancia reconocer en el Sacramento de la Reconciliación que Dios nos ama. Y descubrir en La Eucaristía a Jesucristo como Salvador, que viene a quedarse con nosotros, bajo las especie de pan y vino. La Eucaristía es "fuente y cima de toda la vida cristiana".

Hoy nos encontramos en una sociedad donde un gran porcentaje de familias se encuentran en un proceso de secularización. Donde los valores morales y espirituales han desaparecido, como consecuencia de una crisis fundamentalmente moral, la situación tan compleja por la que atraviesa hoy el mundo entero. Porque la deshonestidad, la mentira, la injusticia, la ambición publica y privada, nuevos e equivocados modelos de vida, estas y otras múltiples formas afectan la dignidad del hombre y de la familia, que nos exige como cristianos comprometidos a impulsar y una vigorosa acción evangelizadora llamando a la conversión desde el seno de cada hogar.

Juan Pablo II decía: debemos hacer de nuestros hogares una "Iglesia doméstica". Este es el objetivo principal de esta misión evangelizadora a través de la Catequesis Familiar. Poder dar a conocer a Dios.un Dios que no es ajeno a nuestra realidad, ni a las cosas que nos pasan en la vida.

Dios es: un Dios familia, formado por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La Santísima Trinidad, junto a nuestra Madre, la Santísima Virgen María, deben ser el seno de cada Iglesia Doméstica, por eso tenemos y debemos sentir la necesidad de conocerlos, de amarlos y de dejarlos entrar en cada corazón de los integrantes de nuestras familias, para que así habiten en cada hogar.